miércoles, 30 de noviembre de 2011

Las Gallegas

El pasado fin de semana, con un sol radiante, temperaturas bajas y algo de viento, se cazó la finca Las Gallegas en el Termino Municipal de Chillón.
La finca se había preparado a conciencia desde comienzos de temporada. Se sortearon 40 posturas y se soltaron 12 rehalas en las más de 350 Ha de monte.
Desde el primer momento se comprobó que la mancha estaba cargada de guarros, las ladras se sucedían, así como los disparos y las voces de los perreros.
En más de una ocasión, las bravas rehalas de la zona de Saceruela, Almadén, La Puebla y Chillón levantaron grandes macarenos y se produjeron los consecuentes agarres.
Esta vez no me coloqué en ningún puesto, sino que seguí la montería desde una atalaya para disfrutarla mejor. Desde allí pude ver muchos lances, algunos aciertos y varios jabalíes que se fueron a criar por despiste de los monteros.

De vez en cuando me iba comunicando vía whats app con los puestos de mi hermano Alfredo, mi padre o mis tíos. La mitad de la mancha estaba aireando por lo que en la parte este se veían carreras y ladras pero éstas no saltaban a las posturas, volviéndose hacía los perros. Por el contrario en la parte contraria se sucedían los tiros y los lances, en esta zona se encontraba mi hermano Alfredo. Se encontraba en un puesto de traviesa, a media ladera de la umbría que estábamos cazando. A mitad de la montería salto una ladra, desde mi posición podía ver cómo un macareno de grandes dimensiones avanzaba por la mancha, con los perros detrás. Zigzagueando entre las jaras, llendo directo a una traviesa, justo en la que se encontraba mi hermano. Unos segundos después se escucharon dos tiros y se hizo el silencio. Los perros llegaron a la raya, ya sin ladrar y se quedaron merodeando, por lo que deduje que el guarro había sido cobrado.

Un rato después, me llego un mensaje de mi hermano diciéndome que acababa de abatir un guarrazo, y enviándome una foto.
Le dije que había visto el lance perfectamente, aunque no sabía a quién le había salido el cochino. Por su postura no volvió a salir nada más, pero sus vecinos de puesto pudieron tirar algún guarro más.

Finalmente, acabada la montería, se contaron 42 guarros, varios de gran porte como el de Alfredo. Una vez más pudimos disfrutar de un buen día de montería por estas sierras manchegas.


Espero que acabéis bien el mes de noviembre, nosotros nos vemos el día 6 en Vicejos y el 17 en Huerta Vieja, ya os contaré.

Dentro de nada llegaremos a las 5.000 visitas al blog y desde aquí os quiero dar las gracias por seguirme y por disfrutar de una gran afición.
JAA

jueves, 24 de noviembre de 2011

Montería Huerta Vieja

El próximo día 17 de diciembre se celebrará la segunda montería de la finca El Rondal, en la mancha Huerta Vieja.
Me quedan 6 puestos libres a 300 € con derecho a un venado y guarros libre.

El año pasado os escribí una pequeña reseña, que ahora os copio:

Es una finca abierta, muy bien cuidada y que todos los años tiene buenos resultados. Esta vez cazamos la mancha de Huerta vieja. Me toco en un bonito puesto en el cierre de la mancha. Nada más soltar los perros, me entro un venado, que tiré y con mucha suerte conseguí darle. Digo suerte, porque tenía el rifle desviado (eso lo supe después). Dejarle herido me supuso un lance que no olvidaré jamás, pues tuve que entrar a rematar a cuchillo al venado, cosa nada fácil. Todo salio bien, me divertí mucho durante el resto de la montería y al finalizar comprobe que el resultado estuvo por encima de lo esperado.

El resultado del año pasado fueron 15 venados y 12 guarros.

 Este fue mi venado
 Jabalí abatido por mi hermano

 Alguno de los venados de la junta

El que esté interesado puede ponerse en contacto conmigo a traves del mail: Jarce82@gmail.com

Muchas gracias y nos vemos allí.



jueves, 17 de noviembre de 2011

De Paseo por el Campo

Un buen amigo, Antonio Sánchez, me ha enviado una serie de fotografías de este verano. Animo a todos los lectores del blog a que me mandéis vuestras fotografías del campo para añadirlas al blog.
Podéis enviarlas al correo jarce82@gmail.com.
Muchas gracias.




















lunes, 14 de noviembre de 2011

Cazando con Félix Paramio

Cazar con Félix Paramio es un lujo, es uno de los mejores organizadores de monterías de España. Bueno él se considera preparador de manchas y dice bien, porque para que una montería salga bien hay que preparar la mancha desde varios meses antes.
Esta vez cazamos en la finca Torneros, en la mancha del mismo nombre, con un grupo de monteros que llevan con Félix muchos años. 
El día amaneció soleado con algunas nubes, aunque con un viento racheado. A las 8.30 de la mañana nos encaminamos hacía la junta, en La Puebla de Don Rodrigo. Allí en un bar nos encontramos con conocidos monteros y con Félix, que ya estaba preparando todo para que saliera el día perfecto.
Después de tomar las migas, comenzo el sorteo, ni que decir tiene que Félix explico a todos los monteros las peculiaridades de la mancha y dijo que se cazarían una treintena de bichos.
La mancha esta compuesta por la cuerda, la traviesa de Los Corrales y el sopíe de la umbría, en total unos 35 puestos, se batió con 10 rehalas que irían al tope.

Nos toco en suerte el 7 de Los Corrales, un puesto volcado a la umbría, que nos permitia ver la carrera de las reses por el sopíe.

Y estando en medio de la mancha tendríamos juego por ambos lados.
Subimos al mismo puesto mi padre y yo, turnandonos en el tiro. Nada más llegar a la mancha, mientras subíamos por la traviesa, vimos una corza con dos corcinos que cruzaron a prisa la ralla, metiéndose al monte por nuestro puesto.

A las 12 soltaron las rehalas en la umbría, rápidamente empezaron a oírse carreras y ladras, ladras y carreras. Empezaba mi padre a tirar, aun así yo tenía el pulso acelerado, por arriba, por abajo, no sabíamos por donde rompería la traviesa alguna res. Las primeras fueron varias ciervas, seguidas de gabatas. Al poco rato un bonito vareto fue el que cruzo la ralla.

Se oían tiros en el sopíe, veíamos además ciervas y perros correr por los rasos. Llevábamos media hora de montería y todavía no se había dejado de oír el monte con sus ladras y carreras. En seguida llegaron los perreros a la traviesa, unos segundos antes el puesto de arriba había disparado algo, previsiblemente un guarro que apretado por los perros había cruzado la ralla.
Al pasar los perros, el viento nos era contrario, por lo que estábamos aireando, aun así parecía que la mancha seguía estando muy buena, porque nada más cruzar los perros nos entro una cierva que casí nos arrolla. Ahora tenía yo el rifle, y así sería hasta la vuelta de los perros. Fue pasando el tiempo, el viento no nos dejaba escuchar con claridad el discurrir de la montería. Se oían ladras que cruzaban por el monte sin llegar a cortar la armada y veíamos reses correr por el sopíe. Así discurrió mi turno. Solamente reseñar que durante toda la montería tuvimos una corcina mareando a los perros para un lado y para otro de la mancha. A nosotros nos cruzo cinco o seis veces.

Cuándo ya volvían los perros decidí, sin fortuna, sentarme y cederle el tiro a mi padre. Nada más cruzar la rehala los puestos, el perrero nos pregunto cómo había ido la jornada, advirtiéndonos de que en cualquier momento podía salir algo. Así fue, llevaba unos segundos sentado, cuando los perros levantaron una cochina que se volvió hacía los puestos, saliendo a nuestro puesto. Mi padre bien preparado y atento consiguió abatirla. Sonriendose al ver cómo me había sentado justo antes de salir la cochina.


Finalmente acabada la montería, pudimos comprobar que fiel a la predicción de Félix se habían cobrado más de treinta reses. Contando 10 venados y 23 cochinos.






Como dije al principio cazar con Félix Paramio es siempre un placer, por su buen hacer y por poder vivir la montería de la manera tradicional.
JAA